Anteriormente conocido principalmente como sistemas de control locales para garantizar el cumplimiento normativo y realizar un seguimiento de la producción, el MES ha evolucionado hasta convertirse en una prioridad operativa clave. Las presiones globales en materia de costes, la volatilidad de la cadena de suministro y las mayores expectativas de calidad han elevado el perfil del MES como columna vertebral de la fabricación digital. Lo que resulta especialmente interesante es cómo se está produciendo este cambio. Está impulsado por las necesidades de la mano de obra y los rápidos avances tecnológicos desde arriba. La próxima generación de MES surgirá en esta intersección.
Este artículo se basa en las conclusiones del informe MES: The Next Chapter(MES: El siguiente capítulo) de Azumuta, elaborado a partir de entrevistas en profundidad con expertos de todo el ecosistema tecnológico y de fabricación. El informe reúne las perspectivas de Jim Mayer, Eric Kimberling, Andy Lievens, Rens Bonnez, Christophe Michiels, Juan Luis Sanchis Martínez, Robert Braund, Xavier Bourgois y Batist Leman, que reflejan los puntos de vista de empresas como Toyota, Delaware, Renson y Sirris. En conjunto, estas conversaciones ponen de relieve cómo el MES está evolucionando en la intersección entre las necesidades de la mano de obra y el avance de las tecnologías digitales.
Su mensaje compartido es claro: la próxima ola de MES no dependerá del número de funciones que ofrezca una plataforma. En cambio, dependerá de lo bien que conecte la tecnología avanzada con las personas que la utilizan en la planta de producción.
De los sistemas monolíticos a los ecosistemas flexibles
El MES está pasando de grandes plataformas únicas a sistemas más flexibles y modulares. Los sistemas tradicionales solían parecer enormes torres de control: eran potentes, pero también rígidos y difíciles de ajustar. Ese modelo no sigue el ritmo actual de la fabricación.
Este cambio está impulsado por dos factores principales:
- Impulso ascendente: los operadores y los equipos de las plantas quieren herramientas fáciles de usar y adaptables que se ajusten a sus estilos de trabajo.
- Impulso descendente: los proveedores ofrecen servicios en la nube, conectividad IoT, IA y análisis, lo que impulsa al MES hacia mejores capacidades.
El futuro dependerá de cómo estos factores se influyan entre sí. Examinemos cada uno de ellos más detenidamente.
Impulso ascendente: expectativas y flexibilidad de la fuerza laboral
En los próximos años, una generación más joven y nativa digital constituirá la mayoría de la mano de obra del sector manufacturero. Han crecido con interfaces modernas y herramientas que dan prioridad a los dispositivos móviles. Sus expectativas también se aplican al MES. Las encuestas muestran que la mayoría vincula sus elecciones laborales al nivel tecnológico de una empresa. Muchos quieren utilizar sus teléfonos inteligentes en el trabajo. La adopción del MES depende ahora en gran medida de que se cumplan esas expectativas.
Varias dimensiones definen este impulso ascendente:
- Diseño fácil de usar
Si un MES parece tan obsoleto como un terminal antiguo, su adopción se estanca. Una interfaz de usuario limpia, una navegación clara y el acceso móvil son ahora requisitos básicos. Como señala Jim Mayer, el éxito no solo depende de las funciones, sino también de si los equipos las utilizan realmente. La adopción es el verdadero factor diferenciador.
- Bajo código y configurabilidad
Los fabricantes quieren tener la libertad de adaptar sus sistemas rápidamente. Las herramientas low-code y no-code permiten a los ingenieros y al departamento de TI de la planta modificar formularios, paneles de control o formatos de instrucciones de trabajo sin tener que esperar a un proveedor. Batist Leman destaca que los MES de última generación deben capacitar a los «desarrolladores ciudadanos» para que puedan realizar cambios de forma rápida e iterativa.
- Modularidad y escalabilidad
Las fábricas prefieren cada vez más las arquitecturas modulares frente a los sistemas todo en uno repletos de funciones que no se utilizan. Los MES modulares permiten a las organizaciones empezar con lo que necesitan y ampliarlo con el tiempo. Xavier Bourgois explica que los fabricantes quieren un sistema que «conecte los puntos» y se adapte a sus procesos, en lugar de imponer una estandarización.
- Las personas y los procesos primero
Más allá de la usabilidad, la mayor motivación desde la planta de producción es la funcionalidad centrada en las personas. Los operarios quieren información en tiempo real, fácil acceso a las instrucciones de trabajo y formas sencillas de ajustar o actualizar los procesos. Esto coincide con las conclusiones de Deloitte, según las cuales preparar a los trabajadores para la «fábrica del futuro» sigue siendo una de las principales preocupaciones. Cuando las personas se sienten respaldadas, aumenta la adopción y mejora el retorno de la inversión.
La tendencia ascendente se puede resumir de forma sencilla: la fuerza laboral moderna quiere un MES que sea tan ágil y fácil de usar como ellos. Si una plataforma cumple estas expectativas, los empleados la adoptarán en su trabajo diario e incluso la recomendarán. Si no es así, incluso las funciones más impresionantes podrían quedar sin usar. Como señaló un veterano del sector: «Ni siquiera el mejor MES puede ayudar si a nadie le gusta usarlo».
Impulso descendente: innovación tecnológica e impulso de los proveedores
Al mismo tiempo, los proveedores están impulsando una ola de innovación en el mercado de los MES. La velocidad de los cambios en la nube, la IA, el IoT y las integraciones está transformando lo que se espera de los MES.
- Arquitecturas en la nube e híbridas
Más de la mitad de los fabricantes ya utilizan tecnologías en la nube, y los MES están siguiendo su ejemplo. Las plataformas MES nativas en la nube y SaaS permiten implementaciones más rápidas, un escalado más sencillo y el acceso remoto a los datos de producción. Muchos fabricantes optan por configuraciones híbridas para equilibrar la agilidad con el control local, especialmente en entornos regulados o con dificultades de conectividad.
- Internet de las cosas industrial (IIoT)
El MES se está convirtiendo en el centro neurálgico de la producción conectada. Dado que la mayoría de los fabricantes están integrando tecnologías IoT, el MES gestiona cada vez más datos de máquinas en tiempo real, tiempos de ciclo, consumo de energía y mucho más. Esto transforma el MES de un sistema pasivo a un participante activo que detecta cambios y respalda decisiones al instante. Xavier Bourgois señala que el MES de Renson está evolucionando hacia un centro que conecta PLC, sensores y sistemas de construcción, lo que supone un cambio importante con respecto a la TI aislada del pasado.
- Inteligencia artificial y análisis de datos
La IA se está convirtiendo en un copiloto en los entornos de producción. Los proveedores están incorporando la IA para la programación inteligente, la recuperación de documentación, la detección de anomalías y la calidad predictiva. Los expertos coinciden en que la IA debe ayudar a los seres humanos, no sustituirlos, ofreciendo orientación mientras los operadores e ingenieros toman la decisión final. Funciones como el análisis predictivo o la orientación basada en chats ya se están incorporando a las principales plataformas MES.
- Interoperabilidad e integración
Cada vez más, se espera que los MES se integren a la perfección con ERP, PLM, SCM, plataformas IoT y otros sistemas de fábrica. Los proveedores están dando prioridad a las API abiertas y a las asociaciones sólidas, lo que garantiza que los MES se adapten a los ecosistemas digitales existentes en lugar de requerir sustituciones importantes. La interoperabilidad permite un flujo de datos más cohesionado, lo que en última instancia amplía el valor de los MES.
El impulso descendente tiene como objetivo proporcionar a los fabricantes las capacidades avanzadas necesarias para ser competitivos, pero estas tecnologías solo son importantes si facilitan el trabajo de los empleados en la planta de producción.
Empuje y tracción: encontrar el punto óptimo
La próxima generación de MES prosperará donde se cruzan estas fuerzas: tecnología potente proporcionada a través de sistemas accesibles y centrados en las personas.
- Diseño centrado en las personas, impulsado por la tecnología
Un MES moderno debe combinar un diseño intuitivo con un soporte inteligente. Una interfaz de usuario móvil sencilla, respaldada por conocimientos de IA, proporciona claridad a los operadores y les permite mantener el control. La IA identifica riesgos, sugiere mejoras o recupera información al instante, sin eliminar la autonomía.
- Arquitectura flexible con gran funcionalidad
Los fabricantes quieren agilidad y capacidad. Un MES modular y de bajo código que integra fácilmente los datos del IoT y el análisis en la nube ofrece precisamente eso: adaptabilidad sin sacrificar la profundidad. Las plantas pueden crecer a su propio ritmo mientras acceden a información de toda la empresa.
- Ciclo de mejora continua
Cuando MES es fácil de usar, la plantilla se implica más. Una mayor implicación se traduce en mejores datos; unos datos mejores conducen a conocimientos más inteligentes; unos conocimientos más inteligentes permiten mejoras específicas. Las actualizaciones de bajo código completan el ciclo rápidamente. Este ciclo se convierte en un potente motor de mejoras continuas.
- Adaptación al cambio
Con los mercados en constante cambio, los productos en evolución y las habilidades en constante desarrollo, los MES deben mantenerse al día. La nube híbrida, la modularidad y los conocimientos guiados por la IA permiten a los fabricantes adaptarse rápidamente, desde reconfiguraciones remotas hasta la rápida implementación de nuevas instrucciones o comprobaciones. La flexibilidad se convierte en una ventaja estratégica.
El siguiente capítulo de MES
Las fuerzas que dan forma al MES, la influencia de la mano de obra y el impulso de la tecnología, están conectadas. Un MES centrado en la tecnología que pase por alto al usuario no tendrá éxito; un sistema fácil de usar que carezca de funciones modernas limitará las posibilidades. El futuro pertenece a las plataformas que equilibran la flexibilidad, las funciones inteligentes y el diseño centrado en el usuario.
El MES del futuro servirá como punto de conexión para la fabricación digital: modular, fácil de usar y bien integrado. Utilizará la IA y el IoT para proporcionar información en tiempo real, al tiempo que será lo suficientemente flexible como para que los equipos de primera línea puedan personalizarlo según sus necesidades. Crecerá a medida que las empresas se expandan, se adaptará perfectamente al ecosistema existente y respaldará las mejoras continuas impulsadas por sus usuarios.
Para los fabricantes que buscan sistemas hoy en día, hay un mensaje claro: elijan un MES que su personal acepte, respaldado por tecnologías que les ayuden a prosperar. La próxima era de los MES involucrará tanto a los equipos de fábrica como a los innovadores que crean las herramientas, y los sistemas más eficaces unirán estos elementos.
Descargar el informe MES
9 expertos en MES sobre lo que le depara al MES en los próximos años. Lea las opiniones de Toyota, Delaware, Renson y muchos más.